Qué hemos encontrado en tu contraseña
- Escribe una contraseña arriba para analizarla.
No hemos encontrado ningún patrón conocido, así que esta cifra es un techo:
vale si tu contraseña es realmente aleatoria. Si la pensaste tú, lo más probable es que
sea bastante menos. Solo cuando la genera una máquina — como en
nuestro generador — el número es exacto.
La fuerza bruta se estima a 1012 intentos por segundo, el orden de
magnitud de un ataque offline contra un hash rápido — el mismo modelo que usa
el generador. Contra un hash lento (bcrypt, Argon2)
la cifra sube muchos órdenes de magnitud.
Cómo funciona esto, y qué no puede saber
Buscamos tu contraseña en diccionarios de contraseñas filtradas, palabras en español
e inglés, nombres, apellidos, ciudades, fechas y recorridos de teclado, y reconocemos
trucos habituales como escribir al revés o cambiar a por @. De ahí
sale la estimación de cuántos intentos costaría adivinarla. Usamos
zxcvbn-ts,
de código abierto, ejecutándose entero en tu navegador.
Lo que no podemos saber: si encontramos un patrón, la cifra es fiable
— ese patrón es el atajo que usaría un atacante. Si no encontramos ninguno, la cifra
es solo un techo: significa que no conocemos tu patrón, no que no exista.
Una contraseña basada en algo tuyo — una fecha, un nombre propio, una palabra en un
idioma que no cubrimos — puede ser mucho más débil de lo que decimos.
Por eso la única cifra exacta de este sitio está en el generador: ahí
la contraseña la crea la máquina al azar, y entonces sí sabemos exactamente cuántas
combinaciones hay. Aquí solo podemos estimar.
No enviamos tu contraseña a ningún sitio ni la guardamos. Lo único que viaja por la red
es el analizador, que se descarga cuando empiezas a escribir.
Cómo interpretar el ranking
El veredicto sale del tiempo que costaría romperla, no de una suma de puntos por variedad de caracteres. «Muy débil» significa menos de un segundo frente a un ataque offline; «Muy fuerte», más de cien mil años. Aun así, nunca reutilices una contraseña y apóyate en un gestor seguro.
Incorpora caracteres variados y evita patrones predecibles (1234, qwerty, fechas
personales). Si aparecen avisos en naranja, revísalos para mejorar la fortaleza real de tu
clave.